lunes, 30 de noviembre de 2015

Se limpia el centro de comercio ambulante.

AMBULANTES EN EL CENTRO DE GUADALAJARA

Fotografia recuperada de http://www.unionjalisco.mx/articulo/2015/01/12/economia/guadalajara/ambulantaje-crecio-134-en-centro-de-gdl














Por : Claudia Almaraz         Raúl Gutiérrez         Fernanda Silva

Mientras los ambulantes siguen inconformes y las autoridades no muestran tolerancia,  los ciudadanos tienen opiniones divididas.

Banquetas libres es un programa que tiene como objetivo recuperar los espacios públicos en Guadalajara. A principios de noviembre se comenzaron a implementar medidas que ayudaran a cumplir el propósito planteado. Sin embargo, ha sido fuerte la resistencia por parte del comercio ambulante a quien las autoridades identifican como una de los principales obstáculos para el libre tránsito ciudadano por el centro de Guadalajara.

El proyecto para rescatar las áreas comunes consta de cuatros etapas que son: “en su primer etapa a la de automóviles; dos, la de obstáculos de movilidad urbana, postes y todo tipo de obstáculos que estén estorbando en las banquetas; tres, comercio ambulante; y cuatro, finalmente, que será el año que entra el trabajo de obra civil para mejorar banquetas. Lo que quiero decir es que las 3 primeras etapas se van a desarrollar prácticamente de manera simultánea, en la medida que vayamos teniendo disponibilidad; pero sobre todo en la parte del comercio ambulante, ya no habrá tolerancia de ningún tipo para quien esté obstaculizando las baquetas” advierte el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro.

Es esta última parte, la reubicación de los comerciantes ambulantes, la que ha provocado mayor revuelo en la ciudad.

Una legislación en papel y no en las calles

Desde 2003 ya se escuchaba hablar de movimientos para liberar la zona centro de ambulantes a quienes se les acusa de apropiarse de un espacio público para usarlo como privado, disponiendo de él para la venta de diferentes productos.

Mano Dura, así fue como se conoció el operativo contra el ambulantaje durante el período de Martín Velásquez Aceves, quien fuera coordinador operativo del Área de inspección a mercados y espacios abiertos, del ayuntamiento de Guadalajara.

Con diferentes nombres y en distintos ciclos políticos, se ha tocado el tema del comercio ambulante con la intensión de restringir el número de puestos que generan una mala imagen de la ciudad, dejando en desventaja al comercio formal y teniendo como ventaja el desvío de impuestos, esto según algunas declaraciones de ciudadanos.

Como medida para tratar este asunto se aprobó el Reglamento de Imagen Urbana para el Municipio de Guadalajara el 18 de diciembre de 2009, en el que se establecieron diversos puntos para mejorar la imagen del municipio. Si bien en él se mencionaba la necesidad de reubicar al comercio ambulante, no fue sino hasta principios de noviembre de este año que los artículos que involucran a dicho sector sufrieron modificaciones.

Dichos fragmentos, reformados el 9 de noviembre de 2015 y publicados al día siguiente, contemplan, entre otras cosas, ayuda para renta de bienes inmuebles, créditos para la compra de mercancías de acuerdo a las necesidades de cada comerciante en particular. Sin embargo los comerciantes siguen manifestándose fuera del palacio municipal para exigir que se respete su modo de ganarse la vida y los permisos obtenidos con gobiernos anteriores, no creen viable la opción de transitar a la formalidad.

A partir de día 1 de noviembre comenzó el operativo para infraccionar a quienes no respeten los espacios de peatones, ciclistas o lugares exclusivos. Fue hasta el día 2 de noviembre, cuando inició el retiro de comercios ambulantes. El día 10 de noviembre se evitó la instalación de diez comerciantes que intentaban ubicarse en la zona restringida.

Eso fue solo el principio de este nuevo operativo. Desde ese día se ha incrementado la vigilancia y el retiro de comerciantes. De lunes a viernes, sábados y domingo, sin importar el horario tanto el equipo de policías como los vendedores se instalan para llevar a cabo su trabajo.

Zona restringida para los comerciantes

El Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara es la principal zona que se busca recuperar del ambulantaje debido al número de negociantes que usan las calles de la ciudad como locales para ganarse la vida por medio de la venta de productos en puestos instalados en la vía pública.


La denominada ‘zona restringida’ comprende las calles que rodean la Catedral, el Palacio de Gobierno, Plaza Tapatía, entre otros espacios que son representativos de la Perla Tapatía. En días posteriores se incluyó a toda la zona de Obregón y Medrano.

La zona restringida de Obregón contempla el perímetro de la calle Obregón y la avenida Javier Mina, en los tramos de la Calzada Independencia a la calle Belisario Domínguez, e incluye las calles transversales de Dionisio Rodríguez hasta la calle Gigantes.
En el caso de Medrano, va de la calle Medrano desde su cruce con  Antonio Tello (calle 52) hasta su cruce con la calle 76, incluidas las calles transversales de Pensador Mexicano a Aldama. Hasta el momento estos son los sitios donde se está impidiendo que se establezcan los negocios.
Sigue en marcha el operativo hasta que se pueda erradicar el ambulantaje. Con altibajos se han instalado los policías en las calles principales para detener e impedir cualquier tipo de montaje de puestos para la venta de productos.
Ambulantes muestran oposición a operativos para retirarlos de la vía pública.

“Sólo queremos trabajar” y “No somos criminales” son algunas de las consignas que pueden leerse en los carteles colocados fuera del el edificio del ayuntamiento de Guadalajara por los ambulantes que se manifiestan en el lugar desde el pasado 9 de noviembre. Incluso algunos de ellos se mantienen encadenados para demandar a Enrique Alfaro que los deje realizar las actividades que llevan a cabo desde hace varios años.

Teresita Gonzales Murillo, represente de los comerciantes, declaro a medios de comunicación que harán frente al operativo policial, a pesar del cual se instalaran en la zona, “Nos vamos a morir en la raya, prefiero eso a morirme de hambre” menciono. Así mismo, rechazo la propuesta de las autoridades para ayudarlos a transitar a la formalidad pues considera que “es un proyecto virtual y los ambulantes somos de carne y hueso”. Agregó que los salarios ofrecidos a quienes acepten son “de hambre”.

Días después, el 25 de noviembre, un grupo de comerciantes que operan en la zona de Obregón bloquearon la  Calzada Independencia para manifestarse contra la decisión de impedirles vender en la vía pública. “Hubo acuerdos (con alcaldes anteriores) que no se están respetando. Tenemos permisos pagados. El gobierno quiere vernos la cara; queremos ver a Enrique Alfaro” menciono uno de los involucrados, quienes horas más tarde fueron retirados por la policía municipal.

Ciudadanos con posturas divididas respecto al retiro de los ambulantes

Mientras continúa la tensión entre las autoridades y los comerciantes ambulantes, las personas que visitan el Centro Histórico de la ciudad tienen opiniones diferentes respecto a las acciones llevadas a cabo por el ayuntamiento, aunque comparten algunos puntos en común.

Angélica, una mujer de aproximadamente cuarenta y cinco años que fue abordada mientras descansaba en Plaza Tapatía, considera que la presencia de ambulantes representaba un problema pues “tenían invadido el Centro”, más no cree que el operativo emprendido sea la forma adecuada de solucionarlo.

“De alguna forma deben sacar el dinero, todos tenemos que trabajar. ¿Qué es lo que quiere el gobierno?, ¿Que el día de mañana esa gente ande robando para que aumente la delincuencia?” dice, con actitud de molestia.

-Ahorita ya no hay (ambulantes), pero seguro mañana que es sábado vuelven- comenta una mujer que la acompañaba.

-No, porque los tienen amenazados- le contesta Angélica

La entrevistada considera que los alcaldes anteriores son culpables del aumento del ambulantaje por los permisos que les otorgaron, pero al mismo tiempo piensa que Alfaro “sólo busca lavarse las manos” al impedirles laborar en la zona.

Por su parte, Hugo, un hombre de poco más de 30 años quien fue entrevistado en Plaza Guadalajara, aprueba el retiro de los ambulantes que operaban en el Centro Histórico. Cree que estos afectaban la imagen del lugar, el cuál en sus palabras “debe ser un sitio para que la gente que paga sus impuestos vaya a disfrutar”.

Al igual que la primera entrevistada, cree que la alta presencia de ambulantaje en el primer cuadro de la ciudad se debió a que los presidentes municipales anteriores lo permitieron. “Es bueno ver que la autoridad por fin se está haciendo sentir aplicando la ley” menciona. Además, considera que acciones como el bloqueo de la Calzada Independencia por parte de vendedores el 25 de noviembre son acciones desesperadas para presionar al gobierno.

Finalmente, Hugo menciona que “ve viables” las alternativas presentadas por Alfaro a los vendedores para transitar a la formalidad.

Comercio fijo vs comercio ambulante

“Pues igual y se ve más despejada la calle” opina Alan cuando se le cuestiona acerca del retiro de los ambulantes de la zona. Él trabaja como vendedor en una zapatería en calle Colón, un comercio formal.

Más que ver un beneficio Alan nota las desventajas  de ya no tenerlos después de tantos años: “muchos de ellos ya eran algo así como mis amigos, nos ayudaban a checar que no quisieran robarse algo de la tienda. No le hacían daño a nadie, estaban trabajando.”
Parte de los argumentos que sustentan el reciente desalojo, se basan en que son competencia desleal para quienes si pagan por un lugar para vender, al respecto Alan considera que las ventas de sus productos no han sufrido modificación, ni a favor ni en contra ya que lo que él vende no era ofertado en el área por los ambulantes.

Sin embargo comenta que quizás a otros giros comerciales si les va mejor a partir de las medidas implementadas: “igual y si les esta yendo mejor a los que vendían lo mismo que ellos: audífonos, gorros y de esas cosas.” 

Otro trabajador del comercio fijo opina que el hecho de quitar a los ambulantes no se refleja en lo que vende su negocio, una paletera, “ya se puede caminar más a gusto, pero yo no he notado si se vende más o menos.”

Al preguntarle si ve viable la opción que tienen los ambulantes de vender en un lugar fijo, de manera legal, comenta con una risa medio forzada: “pues a ver a dónde los avientan, porque si está difícil rentar aquí en el centro, por eso vendían en la calle, a la ilegal”.
Mientras tanto la autoridad…
No habrá tolerancia como en periodos presidenciales anteriores, al menos eso es lo que ha declarado en diversas ocasiones a los medios el actual presidente municipal de Guadalajara.

“Aún tienen el lugar, nosotros estamos abiertos. Lo que queremos es que esto lo saquemos juntos, porque es un tema de toda la ciudad”; sin embargo, la reubicación a la que han empujado a los ambulantes no ha resultado beneficiosa para su bienestar financiero, ya que los nuevos lugares a los que se han movido, Plaza de Toros, Parque Morelos y la plazoleta de la Ex Penal no son lugares tan concurridos por quienes compraban sus artículos, esto según diversas declaraciones de algunos vendedores.

En los primeros días de los operativos Alfaro aclaro que no todos los ambulantes serían retirados del centro, “se dejara a quienes vendan flores o cacahuates, pero no se podrá comprar piratería, ropa, juguetes… eso no” puntualizó.

El 25 de noviembre el munícipe declaró en su portal de Facebook, tras los operativos sorpresa en las zonas de San Juan de Dios y Obregón, que estaba cumpliendo, incluso por adelantado, con los compromisos de su campaña en los que prometió ordenar estas zonas en un lapso de seis meses.

En esta misma declaración reconoció que aún hace falta ofrecer alternativas a los comerciantes que fueron retirados “siempre pensando en el bien común”. Las alternativas que les ofrecen son precisamente la causa de la discordia.

Si bien es integra la disposición de brindar a los tapatíos y a quienes visitan el Centro Histórico una ciudad de calidad, donde se pueda transitar con facilidad y confianza, parece que se está dejando de lado la seguridad financiera de decenas de familias que se dedican a el comercio ambulante.

Por otro lado, las opiniones de los tapatíos están divididas entre quienes apoyan las nuevas medidas y a quienes no.  A pesar del revuelo causado en los últimos días sólo queda esperar por lo que se les prometió: una mejor Guadalajara para disfrutar.


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